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Integrando lo Material y lo Espiritual a Nuestra Vida Cotidiana

Integrando lo Material y lo Espiritual a Nuestra Vida Cotidiana

Hay una inquietud generalizada, relacionada con la necesidad de tener que desenvolverse en un mundo material, justo ahora, cuando tenemos claras intenciones de dedicarnos a un mundo más espiritual ¿como integramos estas dos polaridades? ¿cuantas veces hemos pensado que el dinero nos estorba o es la causa de tantos males y guerras en el mundo? ¿porque si somos espirituales, tenemos ahora que tener aprendizajes y desafíos en torno al dinero?. Es justo eso, la oportunidad que nos da el universo, para integrar nuestra humanidad material, a lo energético y espiritual para ahora, crear integrando ambas polaridades: INTEGRAR, LIBERAR LA DIVISIÓN ENTRE LO MATERIAL Y LO ESPIRITUAL.

Estamos dejando un mundo 100% material, donde el dinero era lo importante, así fuera sin propósito, sin amor y representara poder haciendo incluso, mal uso de esta energía. A diferencia del viejo mundo, ahora no necesitamos el dinero para ser poderosos… en el nuevo mundo, primero conectamos con nuestro poder personal y nuestro corazón y después conectamos con el dinero, para ahora si, hacer bueno uso de el. El dinero ya no será para sentirnos poderosos ante los demás, sino será el recurso para desarrollar nuestra misión y los aprendizajes que nos corresponden en nuestro presente. No hemos estamos dejando el mundo material, lo estamos transformando.

El ingresar a nivel mayor en cuanto al dinero, la prosperidad y la abundancia, implica avanzar nosotros mismos, a un nivel de consciencia mayor. Implica manejarnos en dos polaridades al mismo tiempo: El mundo espiritual y el mundo material, integrándolos perfectamente a nuestra vida, sin divisiones, ni uno fuera del otro, pues finalmente, somos materia y espíritu. Una persona que solo se maneja en lo terrenal, puede hacer dinero, pero es posible que haga un mal uso de el, pues estará faltando corazón, alma, propósito y amor en sus creaciones, tendrá dinero, pero no necesariamente se sentirá feliz ni satisfecho con sus creaciones, puede experimentar abundancia en lo material, al mismo tiempo que se siente carente de afectos o de tiempo. Vivir en abundancia, implica experimentar dicha abundancia en todas las áreas, no solo en lo económco.

Por el contrario, una persona que se maneja solo a nivel espiritual, pensando que lo terrenal “no es importante” entonces podrá manifestarse con mucho amor y propósito, pero tendrá problemas en sus asuntos económicos, poniendo en riesgo incluso, su sobrevivencia, si esta energía (o falta de ella) se excede, muchas de sus buenas intenciones, quedarán sin materializarse, por no tener los recursos económicos para desarrollarlas y mucha de su misión, quedará coartada e inconclusa. Mientras vivamos en un mundo material, requeriremos aprender a manejarnos a través de esta realidad. Estamos aquí para lograr un equilibrio entre lo espiritual y lo material, lo tangible y lo intangible, en otras palabras, estamos aquí para traer el cielo a la tierra y nosotros, como seres humanos, somos EL CANAL, justo el puente entre un plano y otro ¿te animas a ser canal consciente de abundancia?.

Amar Nuestra Esencia Física

Amar Nuestra Esencia Física

Parte de amarse a uno mismo, comienza por amar lo que proyectamos físicamente… ¿podrías pensar por un momento en cuantas zonas de tu cuerpo te gustan y cuantas no te gustan?.

Tomando en cuenta que nuestro cuerpo físico proyecta lo que vibra el alma, quedaría totalmente fuera de lugar la idea de que hubiera algo de nuestro cuerpo que no nos gusta o peor aún, que rechazáramos ¡es una proyección de lo más profundo de nuestro ser! Y como tal, hay cosas que podemos cambiar y otras que no, pues muchas proyecciones pertenecen a heridas del pasado que pueden sanar y otras pertenecen a  nuestra esencia.

¿Que podemos cambiar? Un estado emocional puede ser pasajero, una actitud también, por lo tanto, toda afección física que esté vinculada a una emoción, puede cambiar, por ejemplo, si tus grandes ojeras y arruguitas en los párpados, reflejaran el desánimo en el que te encuentras y con el que filtras tu vida en el presente, pues bastará con conectarte con lo que amas, te apasiona y te provee de alegría, para recargarte las pilas y recobrar la alegría perdida, con ello, las ojeras y las arruguitas, se disminuirán y en muchos casos, desaparecerán sin necesidad de cremas cosméticas, en este caso, el aprendizaje puede ser, reconectar con la alegría o la vitalidad.

¿Que no podemos cambiar? Ciertos patrones genéticos que potencian nuestros dones o nos ayudan a sanar heridas ancestrales muy profundas, por ejemplo, el color de tus ojos o piel, por supuesto puedes hacerlos cambiar por métodos físicos, pero no podrías hacerlo de manera natural. En estos terrenos, nuestro aprendizaje o desafío no es la transformación, sino, la aceptación en base a la consciencia real ¿que le aporta a tu vida, las características que rechazas? ¿Cuál es el propósito de esta característica? Por ejemplo, unas manos grandes serán excelentes para un pianista, mientras que una persona alta, jugará perfecto basketball, y una piel morena, vivirá perfectamente en países donde el sol sea intenso, una musculatura fuerte, ayudará a quien da prioridad a su cuerpo para realizar su trabajo y una constitución frágil, a quien trabajará más con aspectos intelectuales que con su cuerpo ¡todo tiene su razón de ser!… hay cualidades físicas que nos facilitan el camino, en el rol que nos ha tocado desempeñar en nuestra vida y otras, que nos ayudan a sanar.

¿Transformar o aceptar?… Integrar y amar…

¡Continuamos con nuestro viaje de autoconocimiento! ¡Ahora, desde este ángulo!…

Activando Nuestro Sanador Interior

Activando Nuestro Sanador Interior

Ya sabemos que nuestra realidad se crea a partir de nuestros pensamientos, emociones y nuestra vibración energética, de hecho, a nivel teórico tenemos tanto aprendido, que podemos incluso, aconsejar muy bien a quienes nos rodean… pero lo difícil no es adquirir conocimiento, lo difícil y realmente, nuestra gran desafío, es integrar este conocimiento a nuestra experiencia personal y convertirla en sabiduría, tan integrada a nosotros, que no haya forma de regresar a la vibración que hemos dejado ya, es decir, que no haya forma de repetir los ciclos vividos y que no queremos repetir.

Los cambios no siempre pueden hacerse a voluntad, no siempre basta con “querer” para “poder”, hace falta crecer internamente, para comprender, que no hay Maestros ni Guías ni Sanadores externos que puedan ayudarnos, si no activamos en nosotros mismos, nuestro Sanador interior, nuestro Maestro y Guía, y le permitimos hacer su labor, integrando y re-sembrando nuestra propia tierra con nuevas formas de ver la vida. Activar el cambio a niveles profundos en donde solo el corazón marque el camino y los juicios mentales puedan acallarse, suprimiendo así las interferencias inútiles en nuestros procesos, re-estructurando, re-construyendo, soltando la necesidad de ocultarnos la realidad más evidente.

Resetear la información grabada en nosotros puede ser un auténtico desafío y tal vez si hubiéramos hablado de estos temas hace 20 años, la posibilidad habría quedado muy lejos, sin embargo, hoy en día, estos temas (y alternativas), son una posibilidad y un camino, cuando estamos listos para dar un paso más.

Hoy tenemos la oportunidad de sanar, a través de nuestro Ser, nuestra línea ancestral. Todos aquellos pendientes que en el pasado, nuestros ancestros no pudieron resolver o liberar, siguen vivos en nosotros, latentes, esperando el mejor momento para activarse y manifestarse, no para crearnos dolor, sino para ser vistos y que a través de nosotros, podamos sanar y liberar lo que en el pasado, nuestros ancestros no pudieron liberar.

Por supuesto, este camino exige una gran responsabilidad de cierta forma, nos empondera, dándonos la oportunidad de elegir, conscientemente, los elementos que podrán acompañarnos en nuestras futuras creaciones y permitirnos soltar, aquellas que ya no pueden pertenecer más a nuestro escenario de vida.

En cualquier momento podemos soltar circunstancias, pensamientos o actitudes que nos limitan, para dar paso a nuevas experiencias y re-inventarnos a nosotros mismos, el desafío no es “querer” el desafío es soltar la resistencia a dejar aquello que nos ha seguido tan de cerca y tan profundamente que lo sentimos verdaderamente nuestro, cuando en realidad, mucho de estos patrones “tan nuestros” fueron creados en el pasado, por otras personas, bajo circunstancias muy diferentes a las nuestras y que nos fueron transmitidos a través de la herencia ancestral. Historias vivas que no nos pertenecen y que podemos elegir cerrar.

El camino espiritual no es sencillo y sin embargo, una vez que lo hemos elegido, ya no es posible dar marcha atrás, pues nuestro andar, siempre irá en continuo ascenso.

Tu ya te conoces  lo suficiente y ya sabes hacia donde vas… pero de todo lo que portas ¿que es tuyo en realidad? ¿que pertenece a tu verdadera esencia? ¿que forma parte de tus sueños e ideales?… ¿y si te animas a romper la cadena?…
Puedes continuar con tu camino de sanación, tomando herramientas holísticas que te ayuden en el proceso o mejor aún, aprendiendo estas herramientas, para tener siempre, cerca de ti, elementos que aceleren tu proceso de crecimiento y evolución.

El arte de canalizar

El arte de canalizar

Todos tenemos la capacidad de ser canal pues la canalización es una capacidad humana natural y espontánea. De una u otra manera, TODOS SOMOS CANALES pues TODOS tenemos una conexión con la Fuente Universal de Luz o de sabiduría infinita y TODOS manifestamos nuestra esencia en el plano físico, nuestras creaciones, son una forma de canalización pues traemos al plano físico, lo que gestamos desde otros planos, transmitimos y proyectamos, diversas formas de energía.

El arte de la Canalización va más allá de la manifestación inconsciente de estas formas. El arte de la canalización implica permitir la transmisión de información concreta y puntual, por medio de Guías y Seres de Luz. Significa un trabajo en conjunto, en donde nuestros Guías se harán presente, a través de nuestra energía (aura) para enviar mensajes a través de imágenes, palabras o ideas que nosotros podamos traducir, a través de nuestro propio archivo personal creado en base a nuestra experiencia humana.

Un Guía, siempre será afín a nuestra frecuencia vibratoria y nos elegirá precisamente por la individualidad que representamos, es decir, el conjunto de cualidades, dones, experiencias vividas, conocimiento, etc. Es importante, pues este conjunto es lo que creará una forma única y auténtica de canalización. Hay artistas que canalizan a través de sus composiciones musicales o pinturas. Hay científicos que canalizan a través de sus inventos o descubrimientos. Hay escritores que canalizan a través de sus libros. Y por supuesto, hay sanadores que trabajan en conjunto para llegar no solo a una sanación física superficial, sino para llegar a las heridas más profundas del alma creadas a través de los tiempos.

El arte de canalizar será entonces un ejercicio, en donde ambas partes (Persona y Guía) iniciarán un proceso evolutivo, en donde el continuo trabajo en conjunto, irá perfeccionando la habilidad. AMBAS PARTES EVOLUCIONAN. Cada uno desde su nivel y dimensión, ambas partes crecen en conjunto. Ambas trabajan y se comunican CONSCIENTEMENTE el uno con el otro.

Cuando orientamos el arte de la canalización a la sanación, podemos hacerlo de muchas formas, haciendo lecturas para otras personas, a través de mensajes escritos, a través del tarot, a través de la imposición de manos, de los cristales.

A través de imágenes, sensaciones, sentimientos o recuerdos, podremos conectar con información valiosa pues todo representa SOLAMENTE una forma de representar el mensaje que se quiere traducir. Por medio de la canalización rompemos la barrera de espacio-tiempo y nos comunicamos únicamente A TRAVÉS DE LA ENERGÍA.

Canalizar, no es solo una cualidad que podemos compartir con nuestros pacientes o alumnos. El más grande desafío lo enfrentamos al momento de canalizar para nosotros mismos. Alcanzar los niveles y frecuencias que permitan una perfecta objetividad en los mensajes dirigidos a nosotros, implica un nivel de serenidad, desapego, perfeccionamiento y Maestría, que es capaz de transformar nuestra vida de manera considerable. Los mensajes de nuestros Guías no solo llegarán a través del trance, sino podrán hacerlo a través de sueños o dentro de nuestra cotidianidad (libros, ayudas, amigos, oportunidades, señales, etc.) pues el ser canales en altas frecuencias, implica que lo que materializamos se vuelve una forma de canalización consciente y continua a través de nuestros Guías.

Muy espirituales pero… ¿seguimos en el mismo lugar?

Muy espirituales pero… ¿seguimos en el mismo lugar?

Hemos caminado un largo trayecto desde que internamente decidimos transitar el camino espiritual. Hemos logrado armonizar y trascender tantas cosas que nos sorprende nuestro propio avance y aún con ello, a estas alturas, es posible que en ocasiones, nos sintamos fuera de lugar o con nuestros asuntos estancados.

Niños, adolescentes y adultos con energías violeta, índigo o cristal, conscientes de quienes son y de su lugar en el mundo, armonizados y ayudando a armonizar a los demás, parecía que ya nos manifestábamos con mucho dharma, pero nos damos cuenta que siguen apareciendo asuntos de karma.

Lo que antes se pensaba que era muy lejano, ahora ya es parte de nuestra vida cotidiana. Cualidades intuitivas y hasta psíquicas dejaron de formar parte de fenómenos aislados, para hacerse parte de nuestra vida diaria. Somos más sensibles y perceptivos, tanto, que nos hemos vuelto más vulnerables y con miedos que antes no conociamos. A pesar de conocer el sentido de Unidad, seguimos fragmentados. Y a pesar de que sabemos no debemos juzgar, continuamos enredados en el juego de la dualidad.

Seguimos a la defensiva a pesar de que sabemos que el amor es el mejor escudo de protección. Y a pesar de conectar con nuestros dones, nuestras cualidades y llevar un avance en nuestra conexión espiritual, todavía seguimos sosteniendo conflictos en lo económico, lo físico o lo material. Pareciera que hay una estrecha comunicación con lo espiritual, pero no se ha podido enraizar a tierra. Muchos seguimos volando en las inmensidades del Universo justificando nuestro déficit de atención en lugar de conectar con el aquí y el ahora. ¿es posible establecer un equilibrio entre el cielo y la tierra? Si no nos manejamos bien en tierra ¿es posible hacerlo en otros planos? ¿Es posible que por intentar ser “mas espirituales” nos estemos desconectando de nuestra naturaleza humana?.

Hemos aprendido a contactar con ángeles y guías pero nos hemos olvidado de conectar con nuestra propia voz interior, hemos desarrollado altos niveles de intuición y percepción, pero nos hemos desconectado de nuestros impulsos y nuestros instintos humanos.

Tal vez haga falta regresar un poquito hacia atrás para lograr un equilibrio entre lo físico y lo espiritual, entre nuestra esencia álmica y nuestra naturaleza humana, entre nuestra conexión con Dios y nuestra conexión con la Tierra, entre nuestro corazón y el corazón del Universo.

El desafío de ser feliz

El desafío de ser feliz

Muchas veces tenemos la sensación de “no aguantar mas” de estar sobrecargados de responsabilidades… los “deberia” y los “tengo que…”, se hacen presente todos juntos y aunque el primer impulso es tomar todas estas responsabilidades tal y como vienen (como siempre lo hemos hecho), tal vez sería bueno detenernos y reflexionar un poco, pues es posible que esta sobrecarga se haga presente solo para mostrarnos cuantas cosas somos capaces de cargar sin que nos pertenezcan realmente, pues vamos respondiendo a las necesidades de otros, los deseos de otros y las imposiciones de otros. Es importante discernir que nos pertenece, que es impuesto por nuestros seres queridos y que es auto-impuesto por nuestras culpas.

El primer pensamiento al pensar en liberarnos de cargas puede ser: “no puedo cambiar mi trabajo (responsabilidad) por placer pues de esto vivo”… ¿en serio? ¿y que tal si tu creatividad te permitiera dar ese giro y esa transformación? No hablo de desechar lo que tienes, hablo de transformarlo.

Nuestra sociedad ha vivido siempre en base a compensaciones falsas, nos entregarnos a un trabajo que mina nuestra energía para después buscar compensaciones por medio de fiestas y distracciones como una forma de recuperar nuestra energía perdida y buscar de una manera desesperada y ansiosa formas de reconectarnos con nosotros mismos, cumplimos con la carga y después nos premiamos. Es un ciclo interminable, por hacer lo que no nos gusta nos premiamos. Por premiarnos nos castigamos después. Un eterno vaivén de culpabilidad y ciclos de desvalorización. Esto ha sido una forma de vida común en nuestra sociedad, pero los cambios de consciencia nos están llevando a romper con este patrón, por lo tanto, si insistimos en sostenerlo igual, solo lograremos aumentar los niveles de estrés y desgaste.

¿Has pensado en la posibilidad de que tu trabajo sea fuente inagotable de creatividad, placer, alegría y diversión también? ¿y si nuestro trabajo se convirtiera en nuestra mejor fuente de energía? ¿Qué tal si la energía que damos por medio de nuestra labor nos fuera devuelta en retribución y de esa manera nunca estuviéramos desgastados?… seguramente dejaríamos de tomar vitaminas y estimulantes pues ya no serían necesarios puesto que la vida misma nos provee de energía.

Si en estos días te sientes saturado de cargas y responsabilidades y sientes que por cumplir con los “debería” estás dejando ir formas más amables de desarrollo y expansión, tienes tarea… es un gran momento para elegir y transformar nuestro momento eligiendo formas afines a nuestra naturaleza y dejar de cumplir con deberes auto-impuestos que nos alejan de nuestra esencia, corrompen nuestra energía y nos impiden crecer. Es tiempo de elegir lo que nos suma, nos hace crecer, nos ayuda a evolucionar y aportar al mundo a través de nuestra labor o nuestra misión de vida.

El gran desafío consiste en elegir SOLO LO QUE DISFRUTAMOS Y NOS HACE FELICES! No solo el fin de semana o en días de vacaciones sino que sea parte de nuestra vida cotidiana.

Conectando con nuestros dones

Conectando con nuestros dones

Conectar con nuestros dones nos lleva a conectar con nuestra misión. Podríamos decir que nuestros dones son las herramientas que nos permitirán realizar y desarrollar nuestra misión. Nuestros dones nos hace únicos pues nadie se manifiesta igual a nadie más. Ningún ser humano tendrá la misma vida que otro o las mismas experiencias que otro o los mismos dones o la misma misión que otro. Por lo tanto, si buscamos afuera y deseamos ser como “x” o “y” personas solo lograremos confundirnos.

La pregunta constante en este tema ¿como conecto con mis dones? creo que se puede resumir en una sola palabra, solo SIENDO, manifestarse tal y como somos… solo SER.
Nuestros dones llevan relación con lo que aportamos al mundo. ¿Que podemos aportar al mundo? ¿alegría, belleza, sanación, educación, conciencia? ¿Qué es lo que más se te facilita y te hace feliz?, ¿Como aportar al mundo? ¡transmitiendo lo que somos!

Pongamos algunos ejemplos para ilustrar esta idea:

  • ¿Eres una persona alegre que todo el día estas cantando, riendo y bailando? ¡estas llevando alegría a todos los que te rodean! ¡ese es tu don!.
  • ¿Eres capaz de emocionar a alguien con lo que escribes? ¡estás comunicando y estimulando la sensibilidad de los demás! ¡ahí esta tu don!.
  • ¿Eres creativo, te gusta pintar, hacer música o diseñar y la gente disfruta contemplar tus obras? ¡estás llevando belleza a los ojos del mundo! ¡ahí esta tu don!.
  • ¿Te gusta cocinar y la gente se deleita con tus platillos? ¡estas transmitiendo energía y amor por medio de los alimentos! ¡ahí está tu don!.

No importa el área… muchas veces nuestra misión tiene que ver con una profesión, otras veces bastan las acciones cotidianas. Lo que SOMOS es lo que SUMA al mundo. Nuestros dones se nos han otorgado para DAR no para nulificarlos o asfixiarlos dentro de nosotros. La manifestación de nuestros dones nos hace feliz y al mismo tiempo, nos permite hacer felices a los que nos rodean.

La gran mayoría de las personas dedican mucho tiempo a la búsqueda de sus dones y su misión sin darse cuenta que han estado conectado con ellos SIEMPRE. ¿Qué es entonces lo que nos impide ver?: El miedo y la desconexión con nuestro poder personal, es decir, hemos optado por el camino ancho y fácil y ello implica obedecer la voz de la multitud, las órdenes de nuestro entorno social, esas voces que nos han dicho que nosotros tenemos que ser de “x” o “y” maneras porque así “es correcto” porque así “funciona” la mitad de nuestra vida la vivimos dándole poder a la voz de la masa. Optamos por ser leales a nuestro entorno y nuestra sociedad aunque con esto estamos siendo desleales con nosotros mismos, con esto nos estamos AUTO-TRAICIONANDO. Pero tenemos una gran necesidad de ser aceptados en nuestra sociedad y queremos ser amados también y pensamos que cumpliendo sus órdenes lo lograremos, nada más lejos de la realidad. Dando poder y crédito a los demás cuando esto implica SOMETERNOS y NULIFICARNOS solo logra marchitarnos y nos obliga a vivir en eterno estado de vacío, insatisfacción e infelicidad. La energía que se contiene o se reprime tiene que manifestarse de alguna manera y si no es por la vía de luz, tendrá que hacerlo por la vía de la obscuridad manifestándose por medio de la tristeza, la depresión, la ira o la enfermedad ¡tiene que buscar un canal de salida! ¡tiene que encender nuestras alertas para que despertemos!.

El conectar con tus dones y tu misión implica comenzar a transitar el camino angosto, pues es un camino ÚNICO que SOLO TÚ puedes crear y que no ha sido creado por nadie más. No hay camino hecho, tu lo irás creando sobre la marcha. No hay meta real, porque nadie sabe lo que hay detrás. Solamente puedes dejarte guiar por tu intuición, por tu corazón y tener la fe de que detrás de la puerta HAY ALGO GRANDE ESPERANDO POR TI…. Justo ahí comienzas a escribir la historia sobre papel EN BLANCO.

Para conectar con tu misión tienes que conectar primero con tus dones, pues son tus herramientas y necesitas saber con lo que cuentas para partir. Una vez que lo has localizado tendrás que llenarte de fortaleza pues tendrás que comenzar a manifestarte A PESAR DE LA MULTITUD que intentará jalarte hacia ellos. Tendrás que comenzar a conectar con tu poder personal para ELEVARTE a la sociedad y aprender a decir “no”, comenzar a delimitar para HACER LO QUE AMAS. Así sea cantar, pintar, jugar con números, ayudar o sanar, no importa, lo importante es conectarte con lo que eres porque al mantener esta conexión, tu misión se empieza a develar.

Tu misión no llegará de un día para otro, esta verdad no se revelará de una manera repentina, abierta o abruptamente, se irá develando poco a poco porque solo de esa manera PUEDES INTEGRARLA A TU CONSCIENCIA y manifestarte con la certeza del camino que llevas, pues algo que no está integrado en nuestra consciencia se evapora pues no nos pertenece.

Si todavía no conectas con tus dones, puedes comenzar por permitirte SER y hacer todo lo que te hace feliz y te conecta con la vida. Todo aquello que te suma y te da pilas. Todo lo que te conecte con la alegría, la pasión y el amor está dentro del desarrollo de tus dones y misión.

Practica el decir “No” cuando así lo sientas, cuando la multitud intente obligarte a hacer lo que no amas, lo que no te gusta, lo que te resta y mina tu energía. Aprende a elegir entre lo que te da y te suma y lo que te resta, pues en la medida en que eliges lo mejor para ti, estás siendo leal a ti mismo y estás respetando tu identidad. Al mantener esta conexión estás fortaleciéndote, estás trabajando con tu poder personal, estarás defendiendo TU IDENTIDAD… estás abriendo el camino.
No hay nada oculto bajo el sol, no hay grandes misterios escondidos, la verdad la llevamos dentro y sigue latente. El secreto es simplemente… SER.

Cuesta creer que vivimos en un mundo donde la mayoría de la gente se preocupa más por seguir a la multitud y hacer lo que hacen todos que por vivir sus sueños.
Robin S. Sharma

El dharma

El dharma

El dharma es lo que nosotros le debemos a la vida, como seres humanos de esencia divina. Podríamos definirlo como nuestro propósito en la vida.

Es lo que tenemos que dar, es la responsabilidad esencial que cada uno le debe a la sociedad, al medio ambiente, al mundo y a nuestro ser superior con la finalidad de favorecer la evolución del grupo y el desarrollo personal por el solo acto de estar vivos. El dharma es parte de nuestra realización personal y nuestra misión en la vida.

El dharma está relacionado con nuestra vocación. ¿Cómo podemos saber cuál es nuestra misión en la vida ó nuestro dharma?.

Pregúntate a ti mismo:

  • ¿Que te gusta?
  • ¿En que actividad puedes trabajar sin sentir el tiempo?
  • ¿Cuál es tu vocación?
  • ¿Tus aptitudes coinciden con tu vocación?

Nuestra vocación no está relacionada con el dinero, es decir, cuando analicemos que nos gusta, no debemos de mezclar preguntas del tipo: ¿Me dejará dinero? ¿mi vocación es comercial?. Tu vocación te dará dinero sea o no comercial para el resto de la sociedad ¿Por qué? Porque es un don único y tuyo, que no tiene competencia porque nadie más lo tiene.

E se don único hace que trabajemos como engranes dentro de nuestra sociedad. Engranes que van aportando elementos diferentes a la humanidad. Por eso no debes ir en contra de ti mismo, si lo haces, esta parte ya no se desarrolla y te conviertes en una pieza perdida del rompecabezas del mundo. El mejor indicio de que no estamos desarrollando plenamente nuestra misión es el dolor, el sufrimiento, las depresiones, la insatisfacción.

¿Quieres vivir de tu vocación? Pregúntate a ti mismo: ¿Cómo puedo poner mi vocación al servicio de los demás?.

Nuestra vocación, aquello que tanto amamos tiene una función que sirve a los demás, por ejemplo: Un médico está al servicio de la salud de la gente, un músico puede proyectar amor, recuerdos, paz o alegría por medio de sus notas. Un carpintero es importante para quien desea llevar a casa un artículo útil, bonito y funcional. Así en todas las profesiones y ocupaciones. Cuando tu vocación la pones al SERVICIO de los demás empieza a prosperar.

El servicio es la máxima palabra de la mayor parte de las religiones y movimientos filosóficos. Es fundamental si queremos experimentar el placer de dar, de colaborar y de ser útiles, y al mismo tiempo de realizarnos y evolucionar como seres humanos. Hay que entender que el término SERVICIO no quiere decir “gratis” en todos los casos. SERVICIO es servir, ayudar, colaborar por medio de nuestra labor con la gente, con el mundo y siempre conectado a la energía divina sirviendo principalmente al Plan Divino.

El servicio no está peleado con la retribución hacia la labor que desempeñamos, al contrario, sea cuál sea nuestro trabajo, es indispensable una retribución tanto material (dinero) como de realización y satisfacción personal. Esto es trabajar con el libre flujo de energía, no es verdad que es “mejor dar que recibir”, todo fluye, tanta satisfacción nos da el dar, como el recibir, lo merecemos, de otra manera, terminaríamos totalmente desgastados. Si solamente damos, llegará un momento en el que quedaremos totalmente vacíos.